XXVII Aula Agustiniana de Educación

Educación agustiniana: el futuro es hoy

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Bajo el título San Agustín 3.0: Identidad, pertenencia y compromiso en la Escuela Agustiniana se ha celebrado en Madrid la XXVII edición del Aula Agustiniana de Educación.

Durante los días 1 y 2 de febrero, profesores de todos los Colegios de Agustinos y Agustinas de España hemos reflexionado en el Colegio San Agustín de Madrid sobre la responsabilidad que supone para nosotros, como docentes, la promoción y motivación de nuestros alumnos.

La tarea e identidad educativa agustiniana

A través de la ponencia del P. Antonio Carrón, OAR, comenzamos recordando cómo no debemos olvidar que nuestra identidad agustiniana sigue vigente hoy en día. Por encima de las nuevas metodologías y tecnologías, la principal innovación en nuestro estilo educativo ha de ser el no olvidar la esencia de nuestro origen; quitar, para eliminar lo accesorio y mantener los principios básicos que se encuentran en la propia persona, en las vidas de nuestros alumnos, siguiendo el modelo de san Agustín.

Con el atractivo título Selfies frente a muros, D. Manuel Borrego nos invitaba a ser comunidad generativa, que acompañe a nuestros alumnos en la participación en experiencias concretas, basadas en la realidad de nuestro mundo con autenticidad y compromiso.

D. Óscar Alonso nos recordó cómo siendo seguidores de Jesús, cuya misión y compromiso le llevaron a dar la vida, no podemos ser educadores sin estar comprometidos. Que nuestro paso por la vida implique observar cada situación, predicar con el ejemplo y ayudar a que nuestros alumnos vean las situaciones de la vida con caridad y ternura como el Buen Samaritano.

Buenas prácticas

No faltó la introducción a diferentes prácticas educativas implementadas en diferentes Centros a través de los cuales se nos mostró cómo es posible aunar Psicología e Interioridad. Pudimos comprobar que puede enseñarse a compartir mejor: de qué manera se puede estar al lado de los que no tienen o cómo se pueden abrir las puertas y el corazón para dar acogida a quienes llegan de otras culturas, de otros países o son fruto de cualquier tipo de marginación. Para ello, no hay sino que fundamentar cada pensamiento, cada decisión, y, sobre todo, cada acción en nuestros principios agustinianos.

Por supuesto, no faltaron la oración y la participación en la Eucaristía como alimento del espíritu que nos impulsa a vivir nuestro compromiso cristiano y agustiniano. Todo ello en un clima de convivencia y colaboración como refuerzo de ese compromiso que, desde los distintos colegios de Agustinos, compartimos y nos anima a seguir adelante hacia nuevas metas.

Ana Mª Álvarez Fadón