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Palentino de nacimiento, durante mucho tiempo ejerció su ministerio en São Paulo (Brasil)

Los que le conocieron destacan que nació para ayudar, humana y espiritualmente, a las personas que estaban a su lado. Fue beatificado en São Paulo el 5 de noviembre de 2006.

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El 1 de noviembre la Iglesia recuerda la vida de aquellos que, por su santidad, son ejemplo de vida y modelos en la fe.

Una de estas personas ejemplares por diversos motivos es el P. Mariano de la Mata Aparicio. Palentino de nacimiento (1905-1983), durante muchos años vivió en Sao Paulo, en Brasil, donde combinó su trabajó como profesor en el colegio San Agustín, con la atención a los enfermos y su apoyo en los 200 Talleres de Caridad de Santa Rita de la ciudad.

Su trayectoria humana y religiosa fuera de lo común ―era un gran devoto de la Eucaristía y de la Santísima Virgen― hizo que el pueblo de Dios y sus hermanos de la Orden de San Agustín acudieran a las autoridades eclesiásticas pidiendo el reconocimiento de sus virtudes con vistas a su beatificación, en una celebración que tuvo lugar en São Paulo el 31 de mayo de 1997 con la presencia del cardenal Paulo Evaristo Arns, o.f.m.

La Orden agustiniana le tiene dedicadas en esa ciudad una guardería, un centro de juventud y un colegio profesional; y la alcaldía, una calle. Igualmente el Gobierno español, a través de su consulado general en Brasil, le concedió la gran cruz de Isabel la Católica.

Puedes escuchar aquí el himno que se ha compuesto en su honor.

El 1 de noviembre la Iglesia recuerda a todos aquellos santos que son modelos en la fe. Uno de ellos es el agustino Mariano de la Mata Aparicio.

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