ACTUALIDAD

Adrián Rincón, primer director de orquesta invidente, antiguo alumno del Colegio San Agustín de Salamanca

Tiene 25 años y acaba de convertirse en el primer director de orquesta invidente de Europa, al frente de la formación musical badalonesa Orquesta Baetulo, que integran 48 músicos.

Comparte

Natural de Salamanca, estudió en el Colegio San Agustín de esta ciudad, entre el año 2010 y el 2014, una época que recuerda con mucho cariño y de la que destaca la educación en valores y las oportunidades que tuvo para alimentar su vocación por la música.

Adrián Rincón Domínguez (Salamanca, 1996) está titulado en enseñanzas profesionales de música, en la especialidad de piano clásico, por el Conservatorio Profesional de Música de Salamanca (2016) y el pasado 2 de junio debutó en la Sala 2 del Auditori de Barcelona, dirigiendo la Orquesta Baetulo. Un concierto con el que se ha graduado en la Escola Superior de Música de Catalunya (Esmuc).

Adrián Rincón estudió en el Colegio San Agustín de Salamanca. A sus 25 años es el primer director de orquesta invidente.

“A nivel espiritual me llenó mucho, me gustó mucho que hubiera oración por la mañana antes de comenzar las clases. Porque además de rezar, leían un fragmento de un libro que transmitía valores. Era una experiencia novedosa para mí, que era nuevo, y me gustaba”. Este es el primer recuerdo en el que piensa al preguntarle por el colegio de los agustinos en Salamanca.

Uno de los grandes atractivos que para Adrián Rincón tenía ir al colegio era preparar el Festival Santa Cecilia y el “Musicolegial”. Dos citas anuales en las que siempre participaba y que le ayudaron a desarrollar su afición por la música y a alimentar una vocación, que desde niño, tuvo bastante clara.

“Jazz, pop, música clásica, tradicional…. Podíamos participar con el estilo que quisiéramos -explica Adrián-. Eso me gustaba mucho. Había veces que participaba con grupos distintos porque me buscaban para que apoyara con instrumentos en varias actuaciones. Yo lo hacía encantado”.

Adrián Rincón explica que la música es muy importante en el desarrollo de cualquier persona, que puede valerse de este lenguaje para expresar y sentir de un modo diferente: “A mí la música me envuelve. La de Ravel, por ejemplo. Cuando escucho el Cuarteto de Cuerda es como si me fuera a otro mundo lleno de colores y de emociones”.

A nivel espiritual, “en la música encuentras paz, y gratitud a Dios, que es quien te ha regalado esa oportunidad de dirigir y escuchar en directo esa música”.

A pesar de su juventud, Adrián Rincón tiene ya una trayectoria profesional llena de logros. Sueños hechos realidad y ante los que nunca se rindió, a pesar de las dificultades. Quizás algún día pueda dirigir en el colegio que vio crecer su vocación, o en cualquier otro de los colegios agustinos de la Provincia de San Juan de Sahagún de España.

También te puede interesar

Suscríbete a nuestra Newsletter