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Aula Agustiniana 2022: ``Educar en positivo``

Durante los días 12 y 13 de febrero se ha celebrado en el Colegio San Agustín de Madrid la XXVIII Aula Agustiniana de Educación, bajo el lema “Educar en positivo”.

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El Aula Agustiniana se celebra todos los años y está dirigida al profesorado de los colegios de agustinos y agustinas de España. Debido a la pandemia, la correspondiente al año 2021 no pudo celebrarse y se ha vuelto a retomar durante el presente curso. Cerca de 400 personas han participado en ediciones anteriores, pero este año, debido a las circunstancias originadas por la pandemia, sólo ha reunido a unas 200, ya que la comisión organizadora ha limitado la asistencia a la mitad.

El Colegio San Agustín de Madrid ha acogido los días 12 y 13 de febrero, la XXVIII Aula Agustiniana, bajo el lema “Educar en positivo”.

El tema elegido este año en el Aula Agustiniana, “Educar en positivo”, hace referencia a la necesidad de destacar la importancia de la confianza mutua y de un clima escolar que permita pasar de un aprendizaje unidireccional a una enseñanza que potencie la motivación, mejore la convivencia y permita desarrollar en el alumno una personalidad singular, autónoma y abierta a los demás.

La primera jornada comenzó con una oración preparada por los alumnos del Colegio San Agustín de Valladolid, que continuó con la apertura del Aula a cargo del P. José María Sánchez, presidente de FAE.

Primera ponencia

Corrió a cargo del P. Carlos José Sánchez, religioso agustino, que habló sobre la educación desde una perspectiva agustiniana bajo el título “La saludable disciplina del amor: pistas agustinianas para abordar conflictos en el aula”. En su exposición, fue desgranando una serie de aspectos de la educación agustiniana, con un análisis detallado de la realidad educativa de San Agustín. Parte de los recuerdos que Agustín, ya obispo, tiene de su etapa escolar como alumno y su propuesta de un nuevo modelo de escuela, que debe tener como principal cometido el conocimiento de verdadera sabiduría para poder conseguir los bienes que hagan felices a las personas.

La escuela debe contar con un clima escolar favorable donde el temor y el castigo sean sustituidos por la “disciplina del amor”, encontrando un equilibrio entre libertad y disciplina, que permita prevenir los conflictos y resolverlos, para lo que propone una serie de actitudes y pautas para ello.

Segunda ponencia

Llevaba por título “La artesanía de la indagación. El genio, el artesano y el aprendiz”, y en la misma Miriam Subirana abordó el método de la Indagación Apreciativa y sus aplicaciones en el ámbito educativo. Esta metodología tiene en cuenta las múltiples perspectivas de la realidad y ello permite generar una sabiduría colectiva en la que se discierne, se toman decisiones y se desarrolla un proyecto en el que se cree. Se trata de indagar a partir de un diagnóstico de fortalezas, oportunidades, aspiraciones y resultados (FOAR) para construir de forma participativa, entre familias, profesores y alumnos, un proyecto en el que la gente se implica más y se siente corresponsable. Los maestros se convierten así en facilitadores de experiencias positivas y de compromiso.

La tarde del sábado día 12 estuvo dedicada íntegramente al teatro. Javier Gutiérrez Moreno, profesor del Colegio San Agustín de Calahorra y director del grupo teatral Tagaste, representó un interesante monólogo sobre la figura de Lázaro de Tormes, al que siguió de una charla sobre la utilidad del teatro como herramienta educativa, en cuanto que fomenta y respeta la expresión y la creatividad del alumnado.

Tercera ponencia

Un vez concluida la eucaristía, presidida por el P. Jesús Baños OSA, Consejero Provincial de Pastoral,  se dio paso a D. José Antonio Fernández Bravo, que impartió la charla titulada “Creer en el que aprende: enseñar desde el cerebro del alumno”. El ponente considera necesario diferenciar claramente las necesidades del que aprende de los deseos del que enseña, y por ello afirma que es preciso escuchar desde el cerebro del que aprende y creer en él, aceptar sus respuestas y abrirle las puertas para entenderle. El maestro debe dirigirse al alumno con actitud de encuentro, de cercanía y de búsqueda y ayudarle a creer en sí mismo. En este sentido considera que son necesarias metodologías activas que, respetando las respuestas y acciones del alumno, favorezcan situaciones en las que éstos pierdan el miedo a intentarlo hasta conseguir un éxito mayor que el estimado.

El acto de clausura de la XXVIII Aula Agustiniana estuvo a cargo de la hermana agustina María Jesús Rodríguez, vicepresidenta de FAE, que destacó la importancia de los temas tratados y la excelencia de las exposiciones. También dirigió palabras de agradecimiento a todas las personas que han hecho posible la celebración de estas jornadas.

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