ACTUALIDAD

Bodas de oro y plata de profesión religiosa en la Orden de San Agustín

El sábado 25 de junio ha tenido lugar, en el Monasterio de Sta. María de La Vid (Burgos), la celebración de los 25 y 50 años de la profesión de religiosos agustinos de la Provincia de San Juan de Sahagún. De los once homenajeados, solamente cinco pudieron asistir, provenientes de comunidades de España, Costa Rica y Honduras.

Comparte

Para acompañar a los que festejaban su aniversario estuvieron una treintena de agustinos de la Provincia, que se sumaron a la alegría de los cinco protagonistas del encuentro. La jornada contó con dos momentos, la Eucaristía y la comida fraterna. La primera tuvo lugar en el templo del Monasterio y la segunda en el refectorio.

El Monasterio de Sta. María de La Vid ha acogido la celebración de los 25 y 50 años de la profesión de religiosos de la Orden de San Agustín.

Muchos de los agustinos presentes rememoraron a lo largo del día las abundantes vivencias que habían tenido en el Monasterio. Allí habían pasado muchos años de formación, cuando eran jóvenes, o habían estado destinados en algún momento de su vida.

Eucaristía de acción de gracias

En el templo del Monasterio tuvo lugar la eucaristía de acción de gracias bajo el amparo de la talla de piedra policromada de estilo románico de la Virgen de la Vid. Dicha celebración estuvo presidida por el Prior Provincial de la Provincia de San Juan de Sahagún, P. Domingo Amigo. Le acompañaban al frente, en el altar, el Consejero provincial de Vida religiosa y el Prior del Monasterio.

En su homilía, el P. Domingo recordó a todos los presentes que “en la profesión religiosa respondemos a la llamada de Jesús y buscamos identificarnos con Él, viviendo su mismo estilo de vida”. Porque, tal como indicó, “queremos ser testigos que muestran el rostro de Jesús en medio de los hombres”.

Asimismo, resaltó que, para los agustinos, la vida común es otro elemento esencial de la vida religiosa. “San Agustín nos enseña que nuestra castidad, pobreza y obediencia están especialmente marcadas por la vida común y nos invita a vivir en la casa unánimes y concordes”. Por eso, indicó el Prior Provincial, “la vida religiosa agustiniana es una llamada a vivir el don de la comunión, como comunión de vida y comunidad de bienes”.

Por su parte, en otro momento de la eucaristía, los cinco religiosos renovaron, ante la imagen de la Virgen, su consagración a Dios.  Y, al concluir la Misa, uno de ellos, en nombre de todos, dio gracias por la vocación recibida. Sobre todo, por los 25 o 50 años de vida religiosa dedicada a Señor y a los demás, citando el nombre de todos los que no habían podido estar en ese día.

Comida fraterna

Terminada la celebración, todos los presentes pasaron al comedor del Monasterio. En la mesa presidencial, los cinco protagonistas del día bajo el cuadro de la última cena de Jesús. Las viandas fueron propias de la zona de Aranda de Duero, que sirvieron para llenar el cuerpo, como antes se había llenado el espíritu en el templo.

El momento del brindis, dirigido por el Prior del Monasterio, P. Agustín Alcalde, fue también una acción de gracias. Palabras para reconocer la vida de entrega de los hermanos Félix Pedro, Oscar, Gonzalo, Roberto y Marcos. Y, sobre todo, para desear que nos sigamos viendo en estos acontecimientos alegres y jubilosos.

Finalmente, los religiosos partieron para sus lugares de origen, no sin antes pasar algunos de ellos a ver las instalaciones de las tiendas de campaña de los campamentos que, durante el mes de julio, se van a realizar en la finca del Monasterio. En los mismos van a participar niños y jóvenes de los colegios en España de la Provincia de San Juan de Sahagún.

También te puede interesar

Suscríbete a nuestra Newsletter