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Jornada Vocacional en la parroquia agustina Santa Ana y la Esperanza

Del 7 al 9 de mayo, la Parroquia Santa Ana y la Esperanza acoge unas jornadas vocacionales con el lema "Un latido, una vocación". Durante estos tres días la parroquia insistirá en el tema vocacional con oraciones, reflexiones, testimonios y catequesis.

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El viernes 7 de mayo, a las 20:00 horas, tendrá lugar en el templo parroquial una oración vocacional presencial preparada por distintos grupos de la parroquia y coordinada por el Grupo Misionero-Vocacional.

Además, cada día se distribuirán en los distintos grupos de whatsapp que existen en la parroquia (tanto el general, como los específicos de Comunión, Confirmación, Tagaste….) oraciones, reflexiones y testimonios vocacionales.

En las eucaristías del domingo 9, las intenciones estarán centradas en este tema y se podrán escuchar los testimonios de los religiosos agustinos de la comunidad.

En los distintos grupos de catequesis del domingo, en las que se puede participar tanto presencialmente, como online, también se trabajará la cuestión vocacional

La Parroquia Santa Ana y la Esperanza de Madrid, acoge del 7 al 9 de mayo unas jornadas vocacionales con el lema "Un latido, una vocación".
Historia de la parroquia

La presencia de los agustinos en Moratalaz está ligada a la transformación en parroquia de la iglesia de S. Manuel y S. Benito, cuando el entonces arzobispo de Madrid, D. Casimiro Morcillo, propuso a las órdenes y congregaciones religiosas que tenían iglesias céntricas en Madrid transformarlas en parroquias y, simultáneamente, que se hicieran cargo de parroquias nuevas en el extrarradio de la capital.

El 16 de noviembre de 1965 se firmó el contrato por el que la Provincia Agustiniana del Santísimo Nombre de Jesús de España se hizo cargo de la parroquia Nuestra Señora de la Esperanza, en el barrio de Moratalaz, edificando los agustinos tanto el templo como la residencia en un terreno propiedad de la diócesis. Era una parroquia muy pequeña y con un estilo familiar: un pequeño enclave entre las parroquias de la zona, por lo que la diócesis, por motivos pastorales y ya en época del cardenal Tarancón, ofreció varias posibilidades para reestructurar la presencia agustiniana en Moratalaz.

El 28 de septiembre de 1977 la Provincia se hizo cargo también de la parroquia de Santa Ana, distante sólo unos 200 metros, cuyo complejo parroquial fue construido por el famoso arquitecto madrileño Miguel Fisac Serna. Sorprende la planta de la iglesia en forma de óvalo en la que todo converge en el presbiterio.

Aunque desde 1977 las dos parroquias funcionaban unidas en lo pastoral, lo económico y lo litúrgico, la diócesis intentó reiteradas veces unirlas jurídicamente, dada su cercanía geográfica y su pequeña demarcación. El proceso se aceleró el 7 de septiembre de 1988, cuando quedó totalmente destruido el templo de Ntra. Sra. de la Esperanza y muy dañada la casa parroquial por la caída de una grúa de construcción sobre ellos. Así, el 24 de octubre de 1989, el cardenal Ángel Suquía erigió la nueva parroquia de Santa Ana y la Esperanza, resultante de la fusión de las dos anteriores.

Actualmente la Parroquia cuenta con unos 9000 feligreses, ubicados en 5 calles del barrio de Moratalaz, con una predominancia de personas mayores. Muy identificados con los agustinos a los que quieren, aprecian y valoran abiertamente. No en vano la Orden de San Agustín ha estado presente en estas latitudes durante más 50 años con el trabajo pastoral encomiable de los hermanos que por aquí han pasado.

Cinco agustinos integran la comunidad y atienden las necesidades pastorales de la Parroquia como principal compromiso, procurando ofrecer a los feligreses un estilo típicamente agustiniano de servicio en comunidad y desde la comunidad. La principal atención ha estado en la celebración diaria y dominical de la Eucaristía. A lo que hay que añadir la atención a los múltiples grupos y actividades que solicitan acompañamiento. La Fraternidad Laical Agustiniana, sin duda, es uno de los pilares de lo que conforma una rica realidad pastoral.

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