ACTUALIDAD

Los Santos Inocentes de ``Malaika`` en Mahanje (Tanzania)

A lo largo de la historia de la humanidad han existido, y existen, Herodes que venden, esclavizan, utilizan y asesinan a niños y niñas por todo el mundo. Pero también ha habido, y hay, personas que velan por su vida, para que tengan todas sus necesidades básicas cubiertas y, sobre todo, amor y calor humano.

Comparte

De ese amor del que estamos hablando saben mucho los misioneros agustinos y las religiosas agustinas misioneras del puesto de Mahanje, al Sur de Tanzania. Desde los inicios de la presencia misionera en dicho lugar, se dieron cuenta de la situación de vulnerabilidad que sufría la infancia de la zona, especialmente los niños y niñas albinas, considerados algo maligno que no debía vivir. Para responder a esta necesidad nació “Betania”, un proyecto de acogida de niños y niñas en la misión de Mahanje.

Las misioneras agustinas del puesto de Mahanje, al Sur de Tanzania, cuidan a los niños huérfanos ofreciéndoles un hogar.

A lo largo de los años, las inquietudes misionales se abrieron a otros campos como son la salud, la educación, la promoción de la mujer.

En el año 2013, las agustinas misioneras se dan cuenta que sigue habiendo una gran necesidad de atender y dar cariño a las numerosas niñas huérfanas que hay cada vez más en la zona, y deciden abrir el orfanato “Malaika”, que en el idioma swahili significa “Ángeles”. El día 6 de junio de 2013 abrió sus puertas y fue bendecido el 13 de junio por el Prior de la comunidad de los agustinos de Mahanje, P. Aloyce Matanda. En un principio son 13 los “ángeles” que son acogidos.

Historia del proyecto

Con el paso de los meses se les presentaron más niñas de entornos muy problemáticos. Y tanto los habitantes del pueblo como las autoridades locales les animaron a que acogieran a más niñas. Así que, decidieron construir un edificio con capacidad para más de 30 niñas.

Así, el 3 de junio pasado el nuevo edificio fue bendecido e inaugurado por el Arzobispo de la Archidiócesis de Songea, Mons. Damián Dennis Dallu. Ese día, todo el pueblo de Mahanje, junto con los líderes de la Iglesia y los funcionarios del gobierno, participaron en la celebración. Mención especial merecen los Agustinos del Vicariato de San Agustín de Tanzania, de la Orden de San Agustín, con los que colaboran en la misión de Mahanje.

La eucaristía fue presidida por el Arzobispo, quien posteriormente plantó un árbol frutal conmemorativo. En palabras de la religiosa agustina tanzana, Sor Salomé Mukami: “Al igual que un árbol da cobijo y frutos, este edificio dará cobijo a muchas niñas, que, a través de una alimentación adecuada y cariño, llegarán a dar frutos, las llevará a crecer hasta la plena realización de sí mismas para que puedan ser personas conscientes de su dignidad, capaces de disfrutar de la salud, ser críticas y abiertas a los valores trascendentes”.

 

También te puede interesar

Suscríbete a nuestra Newsletter