(22 de marzo de 1920 – 17 de agosto de 2021)

P. Saturnino Álvarez Turienzo, O.S.A.

El 17 de agosto falleció en Salamanca el P. Saturnino Alvarez Turienzo, decano de la Provincia a sus 101 años de edad. Nació en La Mata de Monteagudo (León) el 22 de marzo de 1920. Fue el tercero de los cuatro hermanos que tuvieron sus padres, Anselmo y Juana. Agricultura y ganadería constituían las ocupaciones y recursos habituales del pueblo y alrededores.

Junto al pueblo de La Mata se encuentra el santuario de Ntra. Sra. de la Velilla, que es centro de devoción mariana de toda la comarca.

Tras los primeros años de escolarización en la escuela primaria de su pueblo, cursó estudios medios en los seminarios menores agustinianos de Guernica y Leganés (1932-1936). En este seminario de la Orden comenzó el noviciado, interrumpido por la guerra civil. Pasó la guerra en Madrid, trabajando como aprendiz en un taller.

Al terminar la guerra civil volvió al noviciado, profesando de votos simples en el seminario de Calahorra el 6 de enero de 1940. Continuó los estudios eclesiásticos previos al sacerdocio en el monasterio de Sta. María de la Vid (Burgos) y en el Real Monasterio del Escorial (Madrid) fue ordenado sacerdote el 21 de julio de 1946 por el entonces obispo auxiliar de Madrid, Mons Casimiro Morcillo.

Realizó estudios de Filosofía en la Universidad de Madrid, donde obtuvo la licenciatura en esta disciplina el año 1951. Esta especialización marcaría toda su vida académica e investigadora. Alcanzó el grado de doctor en Filosofía en 1968, con la tesis “San Agustín y la formación del concepto de persona”. Amplió estudios en Francia y Alemania (París, Burdeos, Würzburg, Munich).

Pronto comenzó a realizar tareas docentes e investigadoras. Ha sido director de la revista La Ciudad de Dios de 1955 a 1975 y posteriormente a partir de 1986.

Desempeñó tareas de gobierno en la provincia agustiniana Matritense, en la que había profesado, como consejero provincial de 1958 a 1961, y como prior del R. Monasterio del Escorial de 1964 a 1967.

En 1947 comenzó su docencia como profesor de Filosofía y de otras materias en el R. Centro de Estudios Superiores María Cristina, de S. Lorenzo del Escorial. A partir de 1953 inició su trayectoria como profesor de Ética en la Universidad Pontificia de Salamanca, dando cursos monográficos anuales sobre ética, Estética, Filosofía del Derecho, Sociología y Epistemología. Inicialmente compaginó esta enseñanza con la que desarrollaba en el Centro Universitario María Cristina. Más adelante se centrará en la Universidad, donde obtuvo la cátedra de Ética en 1968. Fundó en Salamanca en 1974 un anuario, titulado Cuadernos salmantinos de filosofía que dirigió hasta su jubilación en 1990.

En la Universidad Pontificia de Salamanca ha desempeñado también tareas de gobierno, como vicedecano de la facultad de Filosofía (1970) y decano (1977-1983). Ha sido vocal de las juntas directivas del Ateneo de Madrid, de la Asociación Española de Filosofía Medieval y de la Sociedad Española de Filosofía.

Ha participado en diversos congresos internacionales de filosofía en Europa y América. Ha impartido muchas conferencias y cursos en gran número de ciudades de España, Europa y América. Objeto principal de sus estudios han sido la ética y S. Agustín.

Merecen destacarse, por su importancia, dos aspectos de su perfil humano y religioso. En primer lugar, como hombre de comunidad y amigo de sus amigos. Todos los que han convivido con él reconocen su aportación a la vida de la comunidad por su carácter amable, su conversación inteligente y su humor. En la comunidad de Salamanca, donde ha vivido tantos años, Saturnino se mostraba amigo de sus amigos, entre ellos notables catedráticos de las universidades civil y pontificia de Salamanca, como el cardenal Rouco, que fue compañero en el claustro universitario y siempre preguntaba por él, Olegario González de Cardedal, su paisano Mariano Alvarez Gómez, la Dra. Idoya Zorroza Huarte y José Barrientos entre otros. Al empeño de estos dos últimos se debe la publicación del último libro del P. Saturnino sobre Fr. Luis de León, aparecido pocos días antes de su fallecimiento.

Su amor por Portugal era objeto frecuente de relajada conversación en la comunidad de Salamanca. De Portugal admiraba todo o casi todo, comenzando por el carácter más pacífico de los portugueses, y siguiendo por su cultura, su historia, sus pueblos tan cuidados, su cocina y hasta sus vinos.

Más relevante y de mayor calado era su presencia como religioso en la Universidad. Para la Iglesia es de particular importancia el diálogo fe-cultura, urgido por los últimos pontífices, y el campo de la filosofía es quizás el más adecuado para lograr la fecunda integración de estas dos áreas de conocimiento en una fe ilustrada, abierta al conocimiento y a la reflexión ética. Saturnino fue consecuente con su vocación religiosa y su fe, que supo mantener en el contexto más laico y secularizado de la universidad.

Bibliografía

La dedicación al estudio fue su gran vocación como hombre de Iglesia y religioso. Hasta el último momento ha dado frutos en la cátedra, en la participación de congresos, dando conferencias y en la publicación de libros y artículos.

Entre sus libros cabe destacar Nominalismo y comunidad. San Agustín y la primacía de lo comunitario (1961), El Escorial en las letras españolas (1963), Revisionismo y diálogo (1969), El hombre y su soledad. Para una introducción a la ética (1983), Cultura y Educación (1984) y su obra casi póstuma Fray Luis de León: camino nuevo (y no usado) de su pensamiento (2021).

Su bibliografía se acerca a los doscientos títulos, lo que refleja la fecundidad de su vida dedicada al estudio.

Damos gracias a Dios por esta vida plena y longeva que ha dado tantos frutos para el bien de la Iglesia y de la Orden.

P. Miguel Ángel Orcasitas, OSA

 

Álvarez Turienzo, Saturnino

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