(11 de junio de 1940-2 de noviembre de 2021)

P. Félix Barriuso Seco, O.S.A.

El día 2 de noviembre de 2021 falleció en Palencia el P. Feliz Barriuso casi de forma inesperada. Había nacido en Mave (Palencia) el 11 de junio de 1940. Actualmente tenía 81 años. Sus padres se llamaban Ireneo que falleció en 1999 y Mª Mercedes que falleció en 2014. Su familia, además, estaba compuesta por su hermano Luis (agustino) residente en el colegio S. Agustín de Santander y sus hermanas Mercedes y Purificación (religiosas agustinas) residentes en el convento de Valdepeñas (Ciudad Real). Otros dos hermanos, Emilio y José María, habían muerto en 1945 y 1955 respectivamente.

 

Félix tomó el hábito en 1857 e hizo su noviciado en Palencia; su profesión temporal también la realizó en 1958, en el colegio S. Agustín de Palencia y la profesión solemne en el Monasterio Sta. María de La Vid (Burgos) en 1961 de manos del P. Remigio Paramio. Su ordenación sacerdotal fue en 1964 que hizo en León de manos de Mons. Doroteo Fernández.

 

Un año (1975-1976) estuvo en Colombia (Bogotá), en la Universidad La Salle donde se licenció en Filosofía y Letras, en la sección de Filosofía con el Bachillerato en Teología. Previamente había recibido su formación en Mave, en el Colegio San Agustín (Palencia) y en La Vid (Burgos) hasta su ordenación sacerdotal.

 

Es importante destacar en su vida su dedicación a la educación. Por orden de implicación en años hay cuatro lugares donde desempeñó su vocación educativa: En Palencia residió 33 años, en Ceuta 9 años, en Madrid (colegio San Agustín) 8 años; en Madrid (colegio Buen Consejo) 5 años y un año en Colombia. Sus servicios a la educación fueron: profesor, tutor, ecónomo, jefe de estudios, subdirector y director. Los trabajos como encargado de la RAE (Residencia de Atención Especial de Palencia) y como vice prior o prior completaron su servicio a la Iglesia.

 

Hasta aquí podemos decir que entre fechas y lugares se agota su paso entre nosotros. Estamos muy equivocados. Cada fecha está cargada de experiencias y cada lugar, de servicios. Los que hemos acompañado también a miles de alumnos en nuestras aulas educativas sabemos de la dificultad de preparar las materias, corregir exámenes, dialogar con los padres y sufrir, entretanto, el cansancio y casi el desánimo.

 

Pero solo hay una ciencia que puede recibir el título de magnífica, de la palabra “magno”, grande, que tiene gran importancia en la vida; es la del educador y del educando. Si algo GRANDE ha hecho una persona en su vida ha sido el aprender constantemente. Y eso ha sido siempre tarea de los alumnos y los profesores: Aprender. He compartido clases con Félix en Palencia, caminando juntos hacia la clase con la ilusión de hacer de los niños o chicos y después adolescentes “personas dignas”, grandes, también magníficas. Esa siembra no siempre vio la luz del conocimiento, pero sí tuvo el tesón del esfuerzo por ambas partes. Esos 55 años de docencia que antes he citado del P. Félix Barriuso tienen el valor de un reino, sobre todo para Félix y para una institución o familia que es la Orden de San Agustín. Reino de esfuerzo y fracasos, de comprensión y respeto; reino de bondad y amabilidad, reino de justicia y paz. Y no digo de prestigio, y mucho menos de éxito. La medalla que lleva Félix a su encuentro con Dios es la de la sinceridad y el silencio, como montañero que fue ascendiendo a las cumbres con calor y frio, pero siempre con la ilusión de llegar a la cima de la montaña.

Cuando estando en la Prelatura de Cafayate asistíamos a la ordenación episcopal del P. Mariano Moreno, yo vi iluminar sus ojos al mismo tiempo que sacaba sus fotos (era un gran amante y especialista en su afición a la fotografía) ante otro educador y amigo que estaba entregando su vida, como obispo, a los más pobres, como él la entregaba día a día a los más humildes por su ignorancia o dificultad de aprender. Y humilde se hizo Félix, a lo largo de su vida, para seguir en el camino trazado por S. Agustín que le dijo: “ama y dilo con tu vida” hasta la entrega de la misma. Descansa en PAZ, Félix Barriuso Seco, tú has alcanzado la casa del Padre-Dios y has ganado el cielo de los magníficos desde la educación.

 

P. Agustín Alcalde, osa

15. Barriuso Seco, Felix

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