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El P. Pablo Luna, religioso agustino, reconocido en su pueblo Sahagún por la divulgación del patrono, San Juan de Sahagún

El P. Pablo Luna ha participado en el “otoño cultural” de su pueblo natal, Sahagún (León), con una conferencia sobre el patrono de la Villa, San Juan de Sahagún, OSA. El Ayuntamiento le ha agradecido, con una placa de reconocimiento, la intensa labor de divulgación que ha realizado a lo largo de su extensa vida, sobre el santo y el pueblo de Sahagún.

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El cariño que tiene el P. Pablo por san Juan de Sahagún y su pueblo Sahagún, lo ha manifestado a lo largo de sus 90 años de existencia a través de libros, artículos en revistas y periódicos, conferencias, entrevistas. Desde niño ha vivido la devoción al santo patrono de su pueblo, nacido allí mismo, como él, y así lo ha divulgado por todos los lugares por los que ha pasado.

Conversando con el P. Pablo, nos cuenta algunas cosas de cómo se celebraban las fiestas patronales en su pueblo cuando era niño. “La Peregrina y San Juan son los patronos de la Villa, siendo San Juan el principal, por lo que le corresponden las fiestas patronales. Con el fin de la República española, por los años treinta del siglo pasado, se reiniciaron los festejos, comenzando con la novena a la que asistíamos los alumnos de las Escuelas Nacionales a las 10 de la mañana y al atardecer se repetía la novena para el pueblo. Durante cuatro o cinco días, alrededor del día 12 de junio, se realizaban las fiestas, tanto religiosas como civiles, en las que no podían faltar la misa, seguida de la procesión con la reliquia e imagen del santo, el encierro de novillos por las calles del pueblo y la corrida de toros en la plaza de toros”.

Ahondando un poco más en la figura de este santo de la Orden de San Agustín, el P. Pablo señala: “la espiritualidad de San Juan de Sahagún fue un proceso de crecimiento desde las miserias humanas hasta la relación concreta con Dios, atento a las cosas de la tierra sin olvidar las del cielo. Su espiritualidad es válida para los días de hoy, porque se caracteriza por la devoción y amor a la Eucaristía, la pureza de alma con que andaba siempre en la presencia de Dios, la dedicación al confesonario, el rezo del breviario, el amor al prójimo, la paciencia con el otro y el compromiso con el mundo”.

A San Juan de Sahagún se le suele representar casi siempre con el pan y el vino eucarístico. El P. Pablo explica por qué: “Para San Juan, la Eucaristía era el punto culminante del día. Nunca dejaba de celebrarla. Comenzaba con la preparación penitencial y es sabido cuánto tardaba en celebrar la misa y cómo se extasiaba hasta llegar a la levitación. Pero si queremos resaltar lo más importante para el día de hoy, yo diría que la solidaridad con los pobres, los obreros, los maltratados. Aquí sentía la experiencia de Dios en el oprimido, viendo en él a Jesucristo, sintiendo en su carne las injusticias que hacían sufrir al pobre. Si a Dios se le puede experimentar en cualquier situación, San Juan lo experimentó en los hambrientos labriegos de Ledesma y Alba de Tormes, donde predicó hasta exponer su vida, denunciando las injusticias que cometían los Caballeros de Ledesma y la prepotencia del Duque de Alba. En este sentido, el escritor P. Albano García Abad, subtitula su obra sobre San Juan de Sahagún con la expresión “Fenómenos social del siglo XV”.

En la vida de los santos siempre hay algunas cosas menos conocidas. Seguro que usted, por la cantidad de tiempo que ha dedicado a estudiar al santo, las sabe. ¿Qué nos podría decir al respecto?. “Entre otras cosas, quiero recordar los éxtasis durante la eucaristía y la levitación celebrando misa en el Real Convento de las Madres Agustinas de Madrigal de las Altas Torres. La  devoción al Santo Cristo de Burgos. Su faceta como escritor y catedrático, siendo acreditado por algún autor con los títulos académicos de Canonista, bachiller de Teología y atribuyéndole el cargo de Catedrático de Sagrada Escritura. El título de señor de la Concordia. El amor a su familia, a la que fue a visitar varias veces en Sahagún”.

Desde el mes de septiembre del año 2019, la nueva Provincia de la Orden de san Agustín, nacida de la unión de las cuatro provincias que existían anteriormente en España, tiene como titular y patrono a San Juan de Sahagún. Su vida espiritual, expresada en la unión con Dios y el compromiso con la humanidad, especialmente la más necesitada, es un ejemplo de vida y comportamiento para los religiosos agustinos y los laicos de hoy en día.

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